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16 de enero de 2008

CONTRA LA LAPIDACIÓN: ¡FIRMA!


El artículo 104 del Código Penal iraní describe que la pena con la que se castigará el "delito" del adulterio será la lapidación. Para ello se usarán piedras "no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes, ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras". En el artículo 102 se detalla que para ejecutar este castigo, en el caso de un hombre, se le enterrará en el suelo hasta la cintura, y en el caso de las mujeres, hasta el pecho.

Amnistía Internacional lanza hoy el informe contra la lapidación en Irán, mientras, al menos 11 personas, están condenadas. 

Tu firma es una herramienta útil. Úsala para que podamos desterrar este castigo cruel. Sólo necesitarás dedicar un minuto de tu tiempo. Además si puedes, reenvía esta campaña a todos tus contactos.

De todo corazón, gracias. 

Esteban Beltrán
Director - Amnistía Internacional

4 de enero de 2008

QUE NO SE OLVIDE LO QUE QUIEREN


Desde la FIdA, un historiador, Francisco Fisac Seco, nos ilustra con un magnífico artículo sobre lo que son, lo que fueron, y lo que quieren. Que nadie se asuste. El afán por someter al pueblo con sus mentiras y dictados, es y ha sido siempre la constante de discursos.

No han calculado adecuadamente. La manifestación del sábado ha sido una patada a la libertad de ser libres.

Libertad tienen de expresarse, libertad tenemos de darles la respuesta que se merecen.

La familia, tal y como ellos nos la quieren imponer, ha muerto"

A buen entendedor salud.

Los príncipes de la Iglesia Católica, contra la soberanía nacional

Javier Fisac Seco, Historiador.
Federación Internacional de Ateos (FIdA).

02.01.08

Acabamos de asistir, atónitos, a una manifestación que el estamento clerical católico, representado por su más alta jerarquía, los cardenales y el mismo Papa, han convocado en defensa no de la familia, sino de una manera de entenderla: la “familia cristiana”. Tanto el cardenal y príncipe de la Iglesia D. Agustín García-Gasco como el no menos cardenal de la simbólica Toledo, D. Antonio Cañizares -ambos elegidos, no por la base, sino a dedo por el Papa-, han alegado que defienden a la familia porque de esa manera “están defendiendo a la democracia”.

Se demuestra así que los príncipes de la Iglesia ignoran, cuando les conviene, su propia e indivisible historia y teoría del pensamiento político sobre el origen del Poder, así como cuáles son los fundamentos de la democracia y de la soberanía nacional, que nada tienen que ver con la familia, sino con el individuo como sujeto imprescindible, intransferible e indivisible de derechos.

La iglesia católica, que se consolida y difunde gracias a su vinculación con todos los poderes imperiales desde Constantino hasta la desintegración del Imperio Austriaco, y que apoyó a todos los dictadores fascistas del pasado siglo, tiene una teoría elaborada nada menos que en el siglo V de nuestra era por el papa Gelasio I sobre la “doctrina de los dos poderes” o de las dos espadas. En virtud de ésta, el poder clerical sólo es responsable de sus actos ante Dios. O sea, que se consideran en realidad irresponsables de sus actos, mientras que el poder político lo es ante el estamento clerical, que está por encima y sobre lo público.

Posteriormente, en el año 1075, los Dictatus Papae (Dictámenes del Papa) atribuidos a Gregorio VII (1073-1085) insisten en la misma idea. Y en el siglo XIII, la Bula Unam Sanctam del papa Bonifacio VIII se ratifica en lo anterior en los siguientes términos:

Ambas, la espada espiritual y la espada material, están en poder de la Iglesia. Pero la segunda es usada para la Iglesia, la primera por ella; la primera por el sacerdote, la última por los reyes y los capitanes, pero según la voluntad y con el permiso del sacerdote. Por consiguiente, una espada debe estar sometida a la otra, y la autoridad temporal sujeta a la espiritual (…) Si, por consiguiente, el poder terrenal yerra, será juzgado por el poder espiritual (…) Pero si el poder espiritual yerra, puede ser juzgado sólo por Dios, no por el hombre (…) Pues esta autoridad, aunque concedida a un hombre y ejercida por un hombre, no es humana, sino más bien divina (…) Además, declaramos, afirmamos, definimos y pronunciamos que es absolutamente necesario para la salvación que toda criatura humana esté sujeta al Pontífice romano.

En el contexto de la Revolución francesa y como un arrogante gesto de negación de los grandes principios de esta revolución y de su Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, el Papa Pío VI, en su Carta Quod aliquantum, “Sobre la libertad”, enviada al cardenal Rochefoucauld y a los obispos de la Asamblea Nacional el 10 de marzo de 1791, dogmatizaba:

A pesar de los principios generalmente reconocidos por la Iglesia, la Asamblea Nacional se ha atribuido el poder espiritual, habiendo hecho tantos nuevos reglamentos contrarios al dogma y a la disciplina. Pero esta conducta no asombrará a quienes observen que el efecto obligado de la constitución decretada por la Asamblea es el de destruir la religión católica y con ella, la obediencia debida a los reyes. Es desde este punto de vista que se establece, como un derecho del hombre en la sociedad, esa libertad absoluta que asegura no solamente el derecho de no ser molestado por sus opiniones religiosas, sino también la licencia de pensar, decir, escribir, y aun hacer imprimir impunemente en materia de religión todo lo que pueda sugerir la imaginación más inmoral; derecho monstruoso que parece a pesar de todo agradar a la asamblea de la igualdad y la libertad natural para todos los hombres. Pero, ¿es que podría haber algo más insensato que establecer entre los hombres esa igualdad y esa libertad desenfrenadas que parecen ahogar la razón, que es el don más precioso que la naturaleza haya dado al hombre, y el único que lo distingue de los animales? (…) ¿No amenazó Dios de muerte al hombre si comía del árbol de la ciencia del bien y del mal después de haberlo creado en un lugar de delicias? y con esta primera prohibición, ¿no puso fronteras a su libertad? Cuando su desobediencia lo convirtió en culpable, ¿no le impuso nuevas obligaciones con las tablas de la ley dadas a Moisés? y aunque haya dejado a su libre arbitrio el poder de decidirse por el bien o el mal, ¿no lo rodeó de preceptos y leyes que podrían salvarlo si los cumplía? (…) ¿Dónde está entonces esa libertad de pensar y hacer que la Asamblea Nacional otorga al hombre social como un derecho imprescindible de la naturaleza? Ese derecho quimérico, ¿no es contrario a los derechos de la Creación suprema a la que debemos nuestra existencia y todo lo que poseemos? ¿Se puede además ignorar, que el hombre no ha sido creado únicamente para sí mismo sino para ser útil a sus semejantes? Pues tal es la debilidad de la naturaleza humana, que para conservarse, los hombres necesitan socorrerse mutuamente; y por eso es que han recibido de Dios la razón y el uso de la palabra, para poder pedir ayuda al prójimo y socorrer a su vez a quienes implorasen su apoyo. Es entonces la naturaleza misma quien ha aproximado a los hombres y los ha reunido en sociedad: además, como el uso que el hombre debe hacer de su razón consiste esencialmente en reconocer a su soberano autor, honrarlo, admirarlo, entregarle su persona y su ser; como desde su infancia debe ser sumiso a sus mayores, dejarse gobernar e instruir por sus lecciones y aprender de ellos a regir su vida por las leyes de la razón, la sociedad y la religión, esa igualdad, esa libertad tan vanagloriadas, no son para él desde que nace más que palabras vacías de sentido (…) "Sed sumisos por necesidad", dice el apóstol San Pablo (Rom. 13, 5). Así, los hombres no han podido reunirse y formar una asociación civil sin sujetarla a las leyes y la autoridad de sus jefes. "La sociedad humana", dice San Agustín (S. Agustín, Confesiones), "no es otra cosa que un acuerdo general de obedecer a los reyes"; y no es tanto del contrato social como de Dios mismo, autor de la naturaleza, de todo bien y justicia, que el poder de los reyes saca su fuerza. "Que cada individuo sea sumiso a los poderes", dice San Pablo, todo poder viene de Dios; los que existen han sido reglamentados por Dios mismo: resistirlos es alterar el orden que Dios ha establecido y quienes sean culpables de esa resistencia se condenan a sí mismos al castigo eterno (…) Pero para hacer desvanecer del sano juicio el fantasma de una libertad indefinida, sería suficiente decir que éste fue el sistema de los Vaudois y los Beguards condenados por Clemente V con la aprobación del concilio ecuménico de Viena: que luego, los Wiclyfts y finalmente Lutero se sirvieron del mismo atractivo de una libertad sin freno para acreditar sus errores: "nos hemos liberados de todos los yugos", gritaba a sus prosélitos ese hereje insensato. Debemos advertir, a pesar de todo, que al hablar aquí de la obediencia debida a los poderes legítimos, no es nuestra intención atacar las nuevas leyes civiles a las que el rey ha dado su consentimiento y que no se relacionan más que con el gobierno temporal que él ejerce. No es nuestro propósito provocar el restablecimiento del antiguo régimen en Francia: suponerlo, sería renovar una calumnia que ha amenazado expandirse para tornar odiosa la religión: no buscamos, ustedes y nosotros, más que preservar de todo ataque los derechos de la Iglesia y de la sede apostólica.

El 8 de diciembre de 1864, Pío IX en su encíclica Quanta cura, volvía a manifestarse contra los valores democráticos:

Condenamos los errores principales de nuestra época tan desgraciada, excitamos vuestra eximia vigilancia episcopal, y con todo Nuestro poder avisamos y exhortamos a Nuestros carísimos hijos para que abominasen tan horrendas doctrinas y no se contagiaran de ellas (...) Opiniones falsas y perversas, que tanto más se han de detestar cuanto que tienden a impedir y aun suprimir el poder saludable que hasta el final de los siglos debe ejercer libremente la Iglesia católica por institución y mandato de su divino Fundador, así sobre los hombres en particular como sobre las naciones, pueblos y gobernantes supremos; errores que tratan, igualmente, de destruir la unión y la mutua concordia entre el Sacerdocio y el Imperio, que siempre fue tan provechosa así a la Iglesia como al mismo Estado (...) Y con esta idea de la gobernación social, absolutamente falsa, no dudan en consagrar aquella opinión errónea, en extremo perniciosa a la Iglesia católica y a la salud de las almas, llamada por Gregorio XVI, Nuestro Predecesor, locura, esto es, que "la libertad de conciencias y de cultos es un derecho propio de cada hombre, que todo Estado bien constituido debe proclamar y garantizar como ley fundamental, y que los ciudadanos tienen derecho a la plena libertad de manifestar sus ideas con la máxima publicidad - ya de palabra, ya por escrito, ya en otro modo cualquiera -, sin que autoridad civil ni eclesiástica alguna puedan reprimirla en ninguna forma". Al sostener afirmación tan temeraria no piensan ni consideran que con ello predican la libertad de perdición, y que, si se da plena libertad para la disputa de los hombres, nunca faltará quien se atreva a resistir a la Verdad, confiado en la locuacidad de la sabiduría humana pero Nuestro Señor Jesucristo mismo enseña cómo la fe y la prudencia cristiana han de evitar esta vanidad tan dañosa. (…) Se atreven a proclamar que "la voluntad del pueblo manifestada por la llamada opinión pública o de otro modo, constituye una suprema ley, libre de todo derecho divino o humano; y que en el orden político los hechos consumados, por lo mismo que son consumados, tienen ya valor de derecho"(...) Apoyándose en el funestísimo error del comunismo y socialismo, aseguran que "la sociedad doméstica debe toda su razón de ser sólo al derecho civil y que, por lo tanto, sólo de la ley civil se derivan y dependen todos los derechos de los padres sobre los hijos y, sobre todo, del derecho de la instrucción y de la educación". Con esas máximas tan impías como sus tentativas, no intentan esos hombres tan falaces sino sustraer, por completo, a la saludable doctrina e influencia de la Iglesia la instrucción y educación de la juventud, para así inficionar y depravar míseramente las tiernas e inconstantes almas de los jóvenes con los errores más perniciosos y con toda clase de vicios (...) Ni se avergüenzan al afirmar que "las leyes de la Iglesia no obligan en conciencia, sino se promulgan por la autoridad civil; que los documentos y los decretos Romanos Pontífices, aun los tocantes de la Iglesia, necesitan de la sanción y aprobación - o por lo menos del asentimiento- del poder civil (...) Enseñad que los reinos subsisten apoyados en el fundamento de la fe católica...”

Finalizando el siglo XIX, el Papa León XIII vuelve a la carga con su carta encíclica Quod Apostolici Muneris contra el socialismo, el comunismo y el nihilismo, en la que afirma las mismas ideas y, dogmatizando sobre el "poder" y la doctrina católica, dice:

La verdad es que la Iglesia inculca constantemente a la muchedumbre de los súbditos este precepto del Apóstol: No hay potestad sino de Dios; y las que hay, de Dios vienen ordenadas; y así, quien resiste a la potestad, resiste a la ordenación de Dios; mas los que resisten, ellos mismos se atraen la condenación. Y en otra parte nos manda que la necesidad de la sumisión sea no por temor a la ira, sino también por razón de la conciencia; y que paguemos a todos lo que es debido: a quien tributo, tributo; a quien contribución, contribución; a quien temor, temor; a quien honor, honor. Porque, a la verdad, el que creó y gobierna todas las cosas dispuso, con su próvida sabiduría, que las cosas ínfimas a través de las intermedias, y las intermedias a través de las superiores, lleguen todas a sus fines respectivos.

Y si en la Rerum Novarum ratifica que “el poder político viene de Dios y no es sino una cierta participación de la divina soberanía”, en la encíclica Inmortale Dei, publicada el 1º de noviembre de 1885, dirigida a la extrema derecha francesa y fundamento teórico del totalitarismo, León XIII vuelve a dogmatizar:

…De donde se sigue que el poder público por sí propio, o esencialmente considerado, no proviene sino de Dios, porque sólo Dios es el verdadero y Supremo Señor de las cosas, al cual necesariamente todas deben estar sujetas y servir, de modo que todos los que tienen derecho de mandar, de ningún otro lo reciben si no es de Dios, Príncipe Sumo y Soberano de todos. No hay potestad sino de Dios (…) El derecho de soberanía, por otra parte, en razón de sí propio, no está necesariamente vinculado a tal o cual forma de gobierno; se puede escoger y tomar legítimamente una u otra forma política, con tal que no le falte capacidad de cooperar al bienestar y a la utilidad de todos(...) En la esfera política y civil las leyes se enderezan al bien común, debiendo ser dictadas, no por el voto apasionado de las muchedumbres, fáciles de seducir y arrastrar, sino por la verdad y la justicia; la majestad de los príncipes reviste cierto carácter sagrado y casi divino y está refrenada para que ni decline de la justicia ni se exceda en su mandar; la obediencia de los ciudadanos tiene por compañeras la honra y la dignidad, porque no es esclavitud o servidumbre de hombre a hombre, sino sumisión a la voluntad de Dios, que reina por medio de los hombres. Una vez que esto ha entrado en la persuasión, la conciencia entiende, al momento, que es un deber de justicia el respetar la majestad de los príncipes, obedecer constante y lealmente a la pública autoridad, no promover sediciones, y observar religiosamente las leyes del Estado(…) Según esto, como se ve claramente, el Estado no es sino la muchedumbre, señora y gobernadora de sí misma; y, como se dice que el pueblo mismo es la única fuente de todos los derechos y de toda autoridad, se sigue que el Estado no se creerá obligado hacia Dios por ninguna clase de deber; que no profesará públicamente ninguna religión, ni deberá buscar cuál es, entre tantas, la única verdadera, ni preferirá una cualquiera a las demás, ni favorecerá a una principalmente, sino que concederá a todas ellas igualdad de derechos, con tal que el régimen del Estado no reciba de ellas ninguna clase de perjuicios. De lo cual se sigue también dejar al arbitrio de los particulares todo cuanto se refiera a la religión, permitiendo que cada uno siga la que prefiera, o ninguna, si no aprueba ninguna. De ahí la libertad de conciencia, la libertad de cultos, la libertad de pensamiento y la libertad de imprenta (...) En efecto; la naturaleza misma enseña que toda la potestad, cualquiera que sea y dondequiera que resida, proviene de su suprema y augustísima fuente que es Dios; que la soberanía popular que dicen residir esencialmente en la muchedumbre independientemente de Dios, aunque sirve a maravilla para halagar y encender las pasiones, no se apoya en razón alguna que merezca consideración, ni tiene en sí bastante fuerza para conservar la seguridad pública y el orden tranquilo de la sociedad. En verdad, con tales doctrinas han llegado las cosas, a tal punto que muchos tienen como legítimo el derecho a la rebelión, y ya prevalece la opinión de que, no siendo los gobernantes sino delegados que ejecutan la voluntad del pueblo, es necesario que todo sea inestable como la voluntad de éste, y que se ha de vivir siempre con el temor de disturbios y sublevaciones (...) Por lo mismo, la absoluta libertad de pensamiento y de imprenta, en forma tan amplia como ilimitada, no es por sí misma un bien de que justamente pueda alegrarse la sociedad humana, sino la fuente y el origen de muchos males (...) De estas enseñanzas pontificias se deduce haber de retener, sobre todo, que el origen de la autoridad pública hay que ponerlo en Dios, no en la multitud; que el derecho de rebelión es contrario a la razón misma; que no es lícito a los particulares, como tampoco a los Estados, prescindir de sus deberes religiosos o mirar con igualdad unos y otros cultos, aunque contrarios; que no debe reputarse como uno de los derechos de los ciudadanos, ni como cosa merecedora de favor y amparo, la libertad desenfrenada de pensamiento y de prensa (...) Sin duda ninguna si se compara esta clase de Estado moderno de que hablamos con otro Estado, ya real, ya imaginario, donde se persiga tiránica y desvergonzadamente el nombre cristiano, aquél podrá parecer más tolerable. Pero los principios en que se fundan son, como antes dijimos, tales, que nadie los puede aprobar.

Y terminaba diciendo en De Inmortale Dei:

No es, por tanto, la sociedad civil, sino la Iglesia, la que ha de guiar los hombres a la patria celestial; a la Iglesia ha dado Dios el oficio y deber de definir y juzgar en materias de religión; el enseñar a todas las gentes y ensanchar cuanto pudiere el imperio del nombre de Cristo; en una palabra, el de gobernar, libremente o sin trabas y según su propio criterio, la cristiandad entera.

Estas teorías fueron defendidas por Gil Robles y puestas en práctica por Franco, apoyado durante la “guerra civil española” por el estamento clerical, en el “Fuero del Trabajo”, promulgado el 9 de marzo de 1938, y en cuya introducción se afirma:

Renovando la tradición católica de justicia social y alto sentido humano que informó nuestra legislación del Imperio, el Estado Nacional, en cuanto es instrumento totalitario al servicio de la integridad patria y sindicalista, en cuanto representa una reacción contra el capitalismo liberal y el materialismo marxista, emprende la tarea de realizar –con aire militar, constructivo y gravemente religioso, la Revolución que España tiene pendiente y que ha de devolver a los españoles, de una vez para siempre, la Patria, el Pan y la Justicia [1].

En 1967 fue modificado este texto original por otro que se limitaba a decir: “Renovando la tradición católica de justicia social y alto sentido humano que informó la legislación de nuestro glorioso pasado, el Estado asume la tarea de garantizar a los españoles la Patria, el Pan y la Justicia”.

En coherencia con esta concepción sobre el origen del poder y el no reconocimiento del individuo, o del ciudadano, como sujeto de derechos, se propone que la familia, siempre que sea cristiana y sólo si es cristiana, es el fundamento último y básico de la sociedad. Sin embargo, en ninguna constitución democrática, desde las primeras que fueron proclamadas hasta las de hoy día, se da a la familia esta responsabilidad porque los derechos no son ni familiares ni supraindividuales, sino que sólo son y sólo pueden ser individuales. Porque el derecho al voto no es un derecho familiar sino individual; porque el derecho a pensar no es un derecho familiar, sino individual; porque el derecho a contraer matrimonio y a separarse no es un derecho familiar, sino individual… Y así todos los derechos expuestos en la Constitución española y en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que también son individuales.

De manera que, contradiciendo la preocupación que el estamento clerical, al servicio de una forma de Gobierno teocrática, cuya cabeza, o jefe, reside en el Estado Vaticano, manifiesta sobre los riesgos que corre la democracia si se desintegrase la familia cristiana, ocurre todo lo contrario: que mientras se fortalezca y consolide al individuo, a sus derechos y a su exclusiva capacidad para pensar y decidir por sí mismo, la democracia se fortalecerá.

Por lo que se ve, el clero teocrático y los demócratas hablamos de cosas diferentes. El problema es que ellos, fieles a sus concepciones medievales y antidemocráticas sobre el poder, no se enteran.

NOTAS

[1] Solé-Tura, J., “El Régimen Político español”, en Duverger, M., Instituciones Políticas y Derecho Constitucional, Ediciones Ariel, Barcelona, 1970, p. 539; Tuñón de Lara, M., “La crisis del Estado: Dictadura, República y Guerra (1923-1939), en Historia de España, T. IX, Labor, Madrid, 1985, p. 420.

31 de diciembre de 2007

FELIZ 2008, A PESAR DE ESTA GENTUZA



Pensaba cerrar el año poniendo un cartelito o una frasecita para felicitar el Año Nuevo a todos los que de vez en cuando os pasáis por aquí. No ha sido posible ya que, esta noche, acompañado de un señor llamado insomnio, me he metido en la página digital de El País y no he podido reprimirme.

Sobre la manifestación por la unidad de "sus" familias, ayer vi un rato de la retransmisión por Tele Madrid, ésa televisión pública e independiente. Cambié de canal cuando oí a la locutora decir que allí había ¡2 millones de personas! Se ha pasado con el cava, pensé. Alguno más he oído después que también se había pasado; son todos aquellos que reduciendo en medio millón los asistentes, lo dejaban en millón y medio. Total, que más da. Cómo decía Maripuchi, en Madrid, el milagro de los panes y los peces se ha producido con tanta frecuencia en los últimos tres años y medio que no vamos a asustarnos. De hecho los obispos que veis en la foto no son diez, sino cien. En la página que enlazo lo dejan bien claro. Lo máximo 150000.
Al parecer, mentir ya no es pecado.

He nombrado al diario El País, porque en la edición del domingo se publicaba un interesante artículo sobre los ultras cristianos (ahora ya no son católicos, ¡no!, se autodenominan cristianos). Digo yo que será para que, sumados a los protestantes y demás sectas sean más. ¡Todo suma en el convento!
La entrada del blog quedará larga, pero aquí os dejo el artículo en cuestión para el que no lo haya leído y las declaraciones que han hecho esos grandes hombres que callan detrás de su hipocresia y su cinismo cuando uno de su equipo, el de Tenerife, dice las barbaridades que todos habéis oido.

Y para terminar con buen sabor de boca el 2007, os dejo unas "perlas" del fascista de Galicia, que parece salir del armario. Total que más le da, si le quedan dos telediarios.

Los 'teocons' se hacen con el mando en la Iglesia
Los sectores más conservadores de la Iglesia arrinconan a los moderados y aumentan su poder en la legislatura socialista
JOSÉ LUIS BARBERÍA - San Sebastián - 30/12/2007

"¿Qué hacemos con la Iglesia?". En octubre de 2004, siete meses después del triunfo electoral, la espinosa cuestión de las relaciones Iglesia-Estado había ya adquirido un cariz tan inquietante que José Luis Rodríguez Zapatero, María Teresa Fernández de la Vega, Alfredo Pérez Rubalcaba y José Blanco se sintieron obligados a reunirse en un cónclave monográfico. El asunto era inaplazable, entre otras razones, porque los colectivos militantes católicos más beligerantes ya habían empezado a distribuir folletos con el listado de acusaciones que compondrían los particulares "siete pecados capitales" del Gobierno socialista: el aborto, el divorcio, la eutanasia, las células madre, el matrimonio homosexual, la educación y la financiación de la Iglesia.
Se trataba de ordenar un discurso oficial, hasta entonces confuso, y de establecer una estrategia para la legislatura que impidiera que la "guerra con la Iglesia" se sumara a los frentes de desgaste abiertos con la reforma autonómica catalana y la negociación con ETA.
Acuciada por la presión, la cúpula socialista decidió que en lo referente a los compromisos electorales se respetaría "el Gobierno de los hombres" y la separación Iglesia-Estado, pero que en lo tocante a la educación y a la financiación se facilitaría un marco negociador que debía rebajar los inflamados ánimos de la jerarquía eclesiástica. La vicepresidenta Fernández de la Vega se encargaría de pivotar esa estrategia tendiendo puentes hacia la Conferencia Episcopal y el Vaticano. Aquella estrategia mantiene sumidos en el desconcierto a los sectores más laicistas del PSOE y del resto de la izquierda, pese a que las cesiones en materia de educación y el acuerdo que elevó del 0,52% al 0,7% del IRPF la aportación voluntaria del contribuyente a la Iglesia católica no le han ahorrado al Ejecutivo la apertura explosiva del temido tercer frente.
Por primera vez desde la instauración de la democracia, la Iglesia española ha cruzado en esta legislatura el Rubicón que los obispos fijaron tras el Concilio Vaticano II cuando afirmaron el pluralismo político de los cristianos y negaron su apoyo al proyecto democristiano de Joaquín Ruiz-Giménez. Ha tomado partido, empujada por los vientos de una moral rescatada de la historia que está reactivando en la izquierda el viejo reflejo anticlerical.
Cabe preguntarse si el espectáculo de agitación religiosa es cosa de la jerarquía católica o sólo de una parte de ella. ¿A quién representan los 18 obispos que promovieron y participaron en la manifestación contra el matrimonio homosexual el 18 de junio de 2005 y la media docena de prelados que desfilaron también el 12 de noviembre de ese año en la marcha contra la reforma educativa? ¿La Cope es una anomalía dentro de la Iglesia o la punta de lanza de un movimiento involucionista ascendente? ¿Quién manda en la Conferencia Episcopal?
Aunque las encuestas del CIS señalan que el electorado del PSOE está formado mayoritariamente por personas que se reclaman católicas, la jerarquía eclesiástica ha anudado en estos años un maridaje opositor con el PP, tan comprometedor que a algunos sectores religiosos y de la propia derecha empieza a resultarles embarazoso. La disposición de Rodríguez Zapatero a olvidar sus propias palabras -"más gimnasia, menos religión", dijo en la campaña electoral; "la Iglesia debe cumplir su compromiso de autofinanciarse", indicó, adentrada ya la legislatura-, no ha apagado el fuego reprobador, como tampoco lo ha hecho el pacto educativo sellado con la enseñanza concertada religiosa, financiada al cien por cien por el Estado.
Además de renunciar a ampliar la legislación sobre el aborto y a abordar la eutanasia, el Gobierno ha mantenido la asignatura de religión en la escuela -como oferta obligatoria, aunque sin computar a los efectos de la nota final-, y ha estabilizado laboralmente a cargo de las arcas del Estado a los 15.000 profesores de la asignatura, 8.000 de ellos en la escuela pública, que la jerarquía eclesiástica selecciona y despide a su libre albedrío, guiada por criterios tan extravagantes para la moral civil como "vivir en pecado" o divorciarse. Pese a los efectos apaciguadores del 0,7% del IRPF, porcentaje con el que ningún obispo podía soñar al inicio de la legislatura, el magma de deslegitimación del Gobierno sigue crepitando.
"No se puede colaborar con el mal", ha sentenciado públicamente el arzobispo de Toledo y Primado de España, Antonio Cañizares, ante la negativa de la Federación Española de Religiosos de la Enseñanza (FERE) a secundar el llamamiento a la objeción de conciencia en la asignatura de educación para la ciudadanía. A juicio del portavoz de la Conferencia Episcopal, recientemente consagrado obispo, Juan Antonio Martínez Camino, el matrimonio homosexual "es la cosa más terrible que ha ocurrido en 20 siglos". Y según la carta pastoral emitida por el obispo de Huesca, Jesús Sanz, "la sospecha" de la matanza del 11-M "mira al Gobierno".
Una organización jerarquizada y de naturaleza oligárquica que no conoce la democracia interna y excluye a las mujeres del sacerdocio cuestiona a diario la calidad y hasta la existencia misma de la democracia española, al tiempo que se erige en actor político de primer orden. ¿Qué ha pasado en España para que la Iglesia emita un discurso tan catastrofista y adopte semejante protagonismo político?, se preguntan también en los foros internacionales.
Lo que está pasando, dicen personas bien situadas en la jerarquía episcopal y reiteran cristianos de base, socialistas católicos y cargos de la Administración, es que asistimos al reverdecimiento de una ideología neotradicionalista que lleva en su seno la vieja tentación de imponer al conjunto de la sociedad las normas morales propias de la Iglesia.
Esa ideología, alentada por los vientos involucionistas del anterior pontífice, se ha asociado con el pensamiento político neoconservador de una parte de la derecha española y ha dado lugar a un híbrido que en los ambientes católicos progresistas se conoce como "los teocons".
Grupos como Comunión y Liberación, Asociación Católica de Propagandistas, Hazte oír, Foro Español de la Familia, Legionarios, Plataforma E-cristians y otros muchos se suman a organizaciones como el Opus o los Kikos, en un movimiento diverso pero convergente en la descalificación, la presión y la movilización políticas.
Son gentes que anatemizan todo lo que hace y dice el Gobierno, que contraponen la "ley natural" a las leyes de la mayoría parlamentaria, que juzgan aberrante la laicidad propia del Estado aconfesional y que, imbuidos de la "santa indignación", enarbolan la teoría de que la Iglesia española está hoy perseguida "por la ofensiva laicista gubernamental".
He aquí lo que se escribe en el número 77 de la revista Abril: "Desde luego, la sibilina persecución del sistema liberal, callada, tranquila, constante pero sin estridencias, ha causado mucha más apostasía que la de Decio, la de la Convención o la del Frente Popular. Obvio ha sido para el enemigo: si la sangre de los mártires fertiliza la tierra, no derramemos sangre y la tierra quedará estéril. (...) El lavado de cerebro de nuestros niños y adolescentes para que sus esquemas mentales sean incapaces de tolerar algo que no sea el sincretismo aguado a caballo entre el deísmo masónico y el panteísmo spinoziano se hará cada vez más intenso. El pensamiento único se impondrá irremediablemente; éste es el panorama más creíble".
Aunque muchos de estos grupos se sitúan en la base militante laica o en los aledaños de la estructura piramidal católica, el movimiento neo tradicionalista alcanza también a purpurados del anillo cardenalicio y está bien presente en la Conferencia Episcopal. Pocos dudan de que el cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, exponente genuino del neotradicionalismo hispano, maneja, en gran medida, los hilos del máximo órgano institucional católico español que preside el conciliador Ricardo Blázquez, obispo de Bilbao.
Dada la correlación de fuerzas, Ricardo Blázquez, "un obispo entre cardenales", "un coronel entre generales", puede ser sustituido dentro de unos meses al frente de la Conferencia Episcopal, bien por el propio Rouco Varela o por un prelado de su misma adscripción ideológica. "Si opta al cargo y se va a una votación sin acuerdos previos, el arzobispo de Madrid lo tendrá fácil porque hace tres años sólo le faltó un voto para alcanzar los dos tercios que necesitaba para su tercera reelección consecutiva. Ahora, le bastaría con el respaldo de la mitad de los 76 obispos con derecho a voto", opina un sacerdote, observador privilegiado de lo que acontece en la Conferencia Episcopal.
"El problema de Ricardo Blázquez es que no ha podido asentar su posición, ni imponer la alternativa templada en la que también se encuentran obispos como Carlos Amigo, de Sevilla, Luis Martínez Sistach, de Barcelona, y algunos taranconianos [el arzobispo de Madrid Vicente Enrique y Tarancón, que dirigió la apertura de la Iglesia tras el franquismo], así que necesitaría un gesto de apoyo vaticano", indica Carlos García de Andoin, coordinador general de Cristianos Socialistas del PSOE.
"El núcleo más conservador está consiguiendo nombramientos de jóvenes obispos neotradicionalistas y ya hay prelados de la Conferencia Episcopal que forman parte de Comunión y Liberación", añade.
Tras la experiencia de esta legislatura, en la que el Gobierno ha renunciado a revisar los acuerdos con la Santa Sede de 1979 -nada más tomar posesión de su cargo, el presidente Zapatero viajó a Roma para tranquilizar al Vaticano en este aspecto-, la izquierda más laicista continúa haciéndose la pregunta de qué hacer con la Iglesia católica.
Desde el Gobierno se defiende la estrategia marcada con el argumento de que "hay que administrar los frentes" y establecer prioridades. "El dinero es menos importante que lograr promulgar leyes como la del matrimonio homosexual. Tenga en cuenta que en Italia ni siquiera han podido sacar adelante una ley de parejas de hecho. La situación no está para reformas constitucionales, ni para modificar los acuerdos con la Santa Sede", indica una alto responsable de la Administración. El empeño del Ejecutivo socialista está ahora en evitar que el resto de las confesiones religiosas se sientan discriminadas.
Según la directora de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico, se está trabajando para que el millón de protestantes españoles pueda contar el próximo año con la casilla de la declaración de la renta que les permitirá destinar el 0,7% del IRPF a su organización. A su juicio, la mayoría de los obispos españoles son moderados, "conservadores, pero moderados", indica. "Y lo que pasa", añade, "es que, además, buena parte de la izquierda sólo tiene en la cabeza el modelo francés de separación radical Iglesia-Estado, que sí es una excepción en Europa".
Pese al vocerío reinante, también en España hay un terreno de encuentro propicio para el acuerdo. El documento que la Conferencia Episcopal publicó el 22 de abril de 1986 juzga como alternativas igualmente inaceptables, tanto la pretensión de "imponer a todos las normas morales de la Iglesia para la vida social" como el propósito de "eliminar cualquier intervención de la Iglesia en la vida pública inspirada en la fe".
Hay pues en la instrucción misma de la Iglesia una descalificación expresa de los comportamientos que han aflorado en la presente legislatura y que difícilmente encuentran asiento en el principio, tan abusivamente utilizado por el integrismo, de que "en caso de conflicto hay que obedecer a Dios antes que a los hombres".
Parece claro que un sector del clero pretende recuperar a través de las palancas política y mediática el ascendente moral y espiritual que la Iglesia ha perdido en la sociedad. "En el contexto actual, se corre el riesgo de ver enemigos donde no los hay", afirman Jesús Romero y Tiscar Espigares, responsables de la Comunidad de San Egidio, dedicada a ayudar a los desfavorecidos.
"Tanto los creyentes como los no creyentes nos enfrentamos a problemas comunes y el diálogo es el único camino que puede dar frutos y posibilitar las respuestas serenas. No hay que olvidar que la Iglesia primitiva gozaba de la simpatía del todo el mundo y que si ha sobrevivido 20 siglos es porque ha trabajado por los pobres y necesitados", dicen.
Si eso es así, la Iglesia debería buscar a su principal enemigo dentro de ella misma: en los seminarios clausurados por la sequía vocacional, en la escasa capacidad de atracción de un magisterio que condena el preservativo, la píldora y el divorcio, en la miopía y los temores que le hacen vivir de espaldas a la realidad, añorando tiempos pretéritos o confortándose con la alegre estadística de que el 90% de los españoles se declara católico.
La realidad es que los católicos practicantes no superan el 30% de la población, que el porcentaje de contribuyentes que marcan en exclusiva la casilla de la Iglesia católica es el 23% y que únicamente hay 20.000 sacerdotes, la mayoría de edad avanzada y sin recambio a la vista. Más bien parece que la huida hacia delante de una parte del episcopado puede precipitar su marginación y provocar que la izquierda española vuelva a hacer del anticlericalismo una equivocada seña de identidad.

El pestilente error de la libertad
El socialista Gregorio Peces-Barba, uno de los siete padres de la Constitución, propone modificar los convenios con Roma. A su juicio, parte del problema reside en la referencia explícita a la Iglesia católica inscrita en el apartado constitucional que aborda la cooperación del Estado con las confesiones religiosas. “Jordi Solé Tura, Miquel Roca y yo mismo estábamos en contra de esa mención expresa, pero no insistimos lo suficiente, porque, sencillamente”, dice, “entonces no podíamos imaginar que las cosas llegarían al extremo al que han llegado”. De hecho, en los tiempos en los que la jerarquía eclesiástica parecía haber abandonado las posiciones ultramontanas, el conjunto de la izquierda asistió pasivamente a las decisiones adoptadas por los Gobiernos de González: convenios con la Santa Sede, pactos con los colegios concertados, participación en el IRPF..., que han ido conformado el privilegiado estatus de la Iglesia española.Antiguo democristiano, Peces-Barba sostiene que la Iglesia católica no está regulada por las leyes españolas, tampoco por la Ley de Libertad Religiosa, y que el hecho de que sólo asuma el marco constitucional y los acuerdos con la Santa Sede “crea zonas exentas a la acción del Estado”.Lo que le alarma, en todo caso, es la involución integrista que aprecia en la jerarquía eclesiástica, el traslado al ámbito político de la consideración de que la Iglesia es la detentadora y la administradora de la Verdad con mayúsculas, la verdad de Dios.“No aceptan la distinción público-privado que está en el artículo 27 de la Constitución y, en el fondo, siguen pensando como en el siglo XIX, cuando decían que la libertad de conciencia era un pestilente error”, indica Peces-Barba.

Las declaraciones de los Padres de la Libertad.

El cardenal y arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, ha clausurado el acto por la familia cristiana que se ha celebrado este domingo en la plaza de Colón al que ha asistido miles de personas, y en el que se han podido oír fuertes críticas al Gobierno por sus políticas en materia de familia, tales como el matrimonio homosexual o el llamado divorcio express, que, en palabras de Rouco, suponen "una marcha atrás en los derechos humanos.
El acto ha comenzado con las palabras del cardenal Agustín García-Gasco, arzobispo de Valencia, que ha criticado "la cultura del laicismo", que ha calificado como "un fraude" que "sólo conduce a la desesperación por el camino del aborto, el divorcio express y las ideologías que pretenden manipular la educación de los jóvenes", y por lo que "nos dirigimos a la disolución de la democracia".
Después ha tomado la palabra el cardenal y arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, que ha asegurado que la familia está bajo "amenezas claras y ataques de gran calado", que suponen un "ataque grave para el futuro de la sociedad".
La plaza y las calles anexas - sobre todo la calle Génova que confluye en la plaza Colón - han estado llenas de personas que han portado pancartas donde se criticaba el aborto o los matrimonios homosexuales, y que han podido seguir el acto por varias pantallas de televisión. Varios de los asistentes han llevado banderas nacionales de España y de Portugal, así como las de las comunidades neocatecumenales.
Testimonios y conexiones con el Vaticano
La proyección del vídeo con las palabras del papa Juan Pablo II ha tenido que ser suspendida ya que tan solo funcionaba la imagen, pero no el audio. Posteriormente ha tomado la palabra Domingo Blasco, del Foro de la Familia, quien también ha criticado la política del Gobierno: "No dejéis el corazón y la cabeza de vuestros hijos en manos de nadie y menos del Estado".
Los autocares - medio millar según las previsiones - que trasladan a las familias están aparcando en las zonas reservadas de las calles de Alfonso XII -junto al parque del Retiro-, Alcalá, entre la Plaza de la Independencia y la calle de O'Donnell, Menéndez Pelayo y la avenida Ciudad de Barcelona.
Antes de conectar en directo con el Vaticano, para trasmitir en vivo el rezo del Angelus de Benedicto XVI, por la megafonía del acto se ha anunciado que "el Papa sabe que hay aquí un millón y medio de personas".
El papa Benedicto XVI ha saludado en español "a los participanees en el acto por la familia" que se está celebrando en la Plaza de Colón, recibido con aplausos entre los asistentes.
El acto ha contado con los testimonios de varios religiosos y líderes de movimientos católicos, entre ellos Kiko Argüello, fundador del Movimiento Camino Neocatecumenal, que ha asegurado que "Europa necesita que ayudemos a la familia".
Con gran énfasis en las palabras y subrayando con gestos, Kiko Argüello se ha referido a varios pasajes de la Bibilia, para luego asegurar que "estos gobiernos ateos y laicos nos quieren hacer creer que nuestra nave, nuestra vida, no va a ningún lado y no es cierto". Posteriormente ha cogido una guitarra y ha pedido al público que cante con él la canción Resucitó.
Críticas de Rouco a la legislación española
Tras la procesión de la virgen de la Almudena -que ha ido acompañada por el canto de su himno- ha iniciado la homilía el cardenal y arzobispo de Madrid Antonio María Rouco, quien ha pedido "orar por la familia cristiana".
Rouco Varela ha calificado la situación de la familia como "el problema más grave de la sociedad", al enfrentarse a quienes "relativizan radicalmente la idea de la familia" y a amenazas como "la violencia doméstica y los abortos", estos últimos calificados como "plaga", que "interpelan fuertemente a nuestras conciencias".
"Quien obstaculiza la institución de la familia, aunque sea de forma inconsciente, hace que la paz nacional e internacional sea más frágil", ha asegurado el cardenal Rouco Varela, quien ha calificado como de "valor insustituible" el matrimonio entre un hombre y una mujer, "célula y vital de la familia".
El arzobispo de Madrid ha citado directamente el artículo 16.3 de la declaración de los derechos humanos: "Constatamos tristemente que el ordenamiento jurídico español ha dado marcha atrás con respecto a la declaración de Derechos Humanos de la ONU", ha asegurado Rouco Varela.
"Ofrecemos nuestro testimonio, no lo imponemos", ha asegurado el cardenal Varela para acto seguido llamar a la "evangelización de la sociedad española".

Franco y Fraga.
-Una de las últimas veces que lo vimos en público fue hace dos semanas en la presentación de Cuaderno de notas de una vida, un libro que recoge sus impresiones sobre personas, lugares, valores, instituciones y destinos. De Franco dice que tendrán que pasar al menos 50 años para ser valorado con rigor. Como ex ministro de Información entre 1962-1969, ¿qué juicio cree que tendrán de él los españoles dentro de medio siglo?


-Igual pasó con Napoleón. Al día siguiente de matarlo era un estropajo, pero cincuenta años después lo trajeron a París, es su héroe nacional y preside el Panteón de Hombres Ilustres. No digo que con Franco vaya a ocurrir lo mismo, sino que que las figuras de ese calibre no se pueden juzgar hasta pasado un cierto tiempo. Personalmente no quiero adelantarme a lo que ocurrirá entonces, pero teniendo en cuenta lo que fue nuestro siglo XIX y las dos Repúblicas, [el franquismo] ha sentado las bases para una España con más orden. De hecho, no hay más que comparar la España de hoy con la de los años treinta.


-¿España se está balcanizando y se corre el riesgo de romper la unidad?


-Desgraciadamente este es un problema universal en este momento. Ya ve cómo está Bélgica, lo que ha pasado en Kosovo, lo que fue de la antigua Yugoslavia... Actualmente, hay un replanteamiento de las unidades. Lo ha habido permanentemente en la Historia. Esperemos que España se libre. No sé si estamos en el camino, pero hay mucha gente que lo intenta.


-Mayor Oreja se negó a condenar el franquismo porque "forma parte de la historia". ¿Comparte la idea del ex ministro del Interior de que muchas familias vivieron aquella época con "extraordinaria naturalidad y normalidad" y que fue una etapa "de extraordinaria placidez"?


-Completamente. La Historia es la Historia y cada uno tiene que asumir la suya y procurar aprender de ella. Compare la etapa de Franco con los años 30. El diputado Calvo Sotelo, que haciendo uso de su libertad de palabra criticaba al Gobierno, fue asesinado en un coche de la policía por un capitán de la guardia civil de uniforme rodeado de guardias de asalto. Aquello no era vivir.







29 de diciembre de 2007

UN PAR DE FOTOS




La primera la vi publicada en El País, pero no he podido hacerme con ella hasta hoy. Es un anuncio que aparece en algunas estaciones de metro.


La segunda corresponde a una vidriera que al parecer se encuentra en la catedral de Valencia. Que cada uno saque sus conclusiones.

28 de diciembre de 2007

¿ESTADO?: ¿PARA QUÉ?



He oído las declaraciones del Obispo de Tenerife, he leído algunas opiniones al respecto, he escuchado algunos comentarios, pero ninguno de nuestros padres de la patria ha dicho nada al respecto. Tan sólo uno ha opinado, el defensor del menor, ("yo no pongo en duda la buena voluntad que haya podido tener el obispo") y mejor que se hubiera estado callado.
¿Qué es esto? ¿Hasta cuando tendremos que aguantar los irracionales discursos de enfermos mentales con mitra y sotana?
Cómo se comenta desde la FIdA , en tono "jocoso", están saliendo del armario y se empiezan a expresar como lo que realmente son, pero un estado de derecho no debe permitir opiniones como las de Bernardo Álvarez.


Alguien, desde los puestos de responsabilidad de nuestro gobierno debe hacer callar de forma inmediata a esta gentuza. ¿De qué tienen miedo?




Nota de la FIdA:




En relación a la entrevista concedida por el obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, al diario “La Opinión” el pasado día 24, en la cual el dirigente eclesiástico expresaba su punto de vista acerca de la homosexualidad, del matrimonio, de los valores de la masculinidad y la feminidad, de la clase de religión, de la cadena COPE y del abuso de menores, entre otros temas de similar importancia, los miembros de la Federación Internacional de Ateos (FIdA) queremos celebrar la sinceridad y la honradez expositiva de dicho individuo, y le animamos a seguir expresándose en el futuro con idéntica contundencia y claridad de ideas.


El obispo tinerfeño no ha hecho sino confirmar la trayectoria integrista y reaccionaria de su santa y apostólica Madre, por lo cual no acabamos de entender la razón por la que varios colectivos LGTB se hayan mostrado sorprendidos por las palabras de don Bernardo. Cualquiera que conozca mínimamente las interioridades doctrinales y la historia criminal de la Secta puede corroborar que el discurso del citado individuo obedece a una estricta y probada fidelidad moral al catolicismo. Nada extraño ni ajeno a éste encontramos en sus declaraciones. Ni cuando afirma que “la homosexualidad perjudica a las personas y a la sociedad” ni cuando expresa su comprensión por los pederastas.

Defendemos, pues, en esta ocasión, el derecho de don Bernardo a transmitir, a la opinión pública, el parecer de la Iglesia en asuntos tan controvertidos, y nos apartamos de cuanta crítica malintencionada haya surgido en determinados medios de prensa. En nuestra opinión, la sinceridad de los obispos es nuestro mejor aliado. Querer transformar a la Iglesia en aquello que no es ni lo ha sido nunca nos parece, cuanto menos, frívolo y detestable. Sea considerando, con la habitual hipocresía del clero, a la sexualidad un vicio, sea justificando el abuso de menores, sea incitando al odio y a la confrontación, sea promoviendo el retroceso de las libertades, el obispo de Tenerife se ha mostrado como un hijo digno y ejemplar de su santísima Corporación, mereciendo por ello todos nuestros elogios.


El silencio cauteloso de sus colegas de la Conferencia Episcopal Española confirma nuestras afirmaciones. Deseamos, para todos ellos, unas felices fiestas y nuestro deseo más sincero de que continúen firmes en la línea ideológica y de acción emprendida. Nuestros fines se cumplirán entonces sin necesidad de mucho esfuerzo añadido.

Saludos cordiales.

23 de diciembre de 2007

LA HISTORIA MÁS GRANDE JAMÁS CONTADA: El plagio de una religión


Impresionante vídeo en el que queda demostrada la coincidencia de los "cuentos" de la religión cristiana, con los de otras muchas religiones más antiguas. Merece la pena dedicarle media hora.

18 de diciembre de 2007

LA INFAMIA DE UNA TRADICIÓN





infamia. (Del lat. infamĭa). 1. f. Descrédito, deshonra. 2. f. Maldad, vileza en cualquier línea.
La justificación es el hambre.




EL PERIÓDICO BERLÍN
La imagen de Ghulam, una niña afgana de 11 años, sentada junto a su marido, de 40, captada por la fotógrafa estadounidense Stephanie Sinclair, fue elegida ayer en Berlín como mejor fotografía del año por el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). La instantánea, que fue distinguida entre otras 1.230 imágenes, forma parte de una serie de retratos de matrimonios forzados que Sinclair realizó durante dos años en Afganistán, Etiopía y Nepal, países en los que es habitual que las familias casen a sus hijos adolescentes.El Unicef estima que cerca de 60 millones de mujeres que hoy tienen entre 20 y 24 años fueron obligadas a casarse antes de llegar a la mayoría de edad. En Afganistán, aproximadamente la mitad de las chicas contraen matrimonio antes de cumplir los 18 años. La fotógrafa premiada relató que la familia de Ghulam decidió venderla a su marido para poder alimentar al resto de sus hijos, aunque añadió que "se sentían avergonzados" por ello. Stephanie Sinclair explicó que la idea del reportaje surgió de un trabajo anterior sobre mujeres que se suicidaban prendiéndose fuego, muchas de las cuales eran niñas cuando fueron entregadas a sus maridos.En segundo lugar, el jurado del galardón del Unicef reconoció el trabajo de un fotógrafo de la agencia bangladesí Akash sobre la explotación laboral de niños en su país. El alemán Hartmut Schwarzbach obtuvo el tercer premio por la imagen de Annalyn, una niña filipina que vive entre escombros en una colonia de mineros cerca de Manila. Entre los proyectos finalistas también figuran reportajes sobre mujeres violadas en el genocidio de Ruanda junto a sus hijos, los ataques violentos en la franja de Gaza, el brutal entrenamiento al que China somete a sus futuras esperanzas olímpicas, los menores congoleños víctimas de la polio y la infancia en la martirizada región de Chechenia, entre otros.

30 de noviembre de 2007

AVENTURAS Y DESVENTURAS DE DOS ATEOS EN VALENCIA


VALENCIA. EL RELATO

Paco Miñarro,
Federación Internacional de Ateos (FIdA)

29.11.07

16:30 h.

El compañero Miguel y yo nos plantamos ante la puerta del Arzobispado. Hay dos vehículos oficiales aparcados, y una furgoneta de Barrachina (cattering a domicilio, bastante casposo). Siete u ocho curiales muy sonrientes, con el pelo cano, animan el escenario. Una lechera de la policía nacional permanece estacionada a pocos metros. Nos sentamos bajo la estatua de un arzobispo de extraña y sospechosa postura, que da la espalda a una plazoleta arbolada.

16:40 h.

Un fotógrafo deambula frente a nosotros, con signos de aburrimiento. Es evidente que espera algún tipo de espectáculo. Se aproxima a la estatua clerical y se presenta. Es del diario Levante, y nos pregunta por lo del Manifiesto. Le estrechamos la mano. Y cruzamos algunas palabras sobre las dificultades de los apóstatas y contra la mafia clerical y el puñetero concordato franquista.

16:45 h.

Los clergymen de la puerta se han deslizado hacia el interior del edificio. Las puertas están generosamente abiertas. Agarro un manifiesto y compruebo que llevo el rollo de celo invisible en el bolsillo del abrigo. Allá voy. Tres pasos dentro del vestíbulo accionan de inmediato el resorte de una suerte de bedel trajeado y con cara de pocos amigos. Muy, muy colorada, por cierto. Una ostensible joroba realza la elegancia del portero, que no alcanza los setenta años ni el metro y medio de estatura.

-"¿Dónde van ustedes?"
-"Buenas tardes. Quisiéramos colgar este panfleto en la pared. Va dirigido al señor cardenal. Hace unos días le enviamos un escrito, del cual queremos nos dé una respuesta".
- "Ah, no, de eso nada. Aquí está prohibido poner carteles. Cuélguenlo ahí fuera, en la calle".
- Muy bien, pues muchas gracias. Ahora mismo lo fijamos en la fachada de ladrillo".

Mientras adhiero el A3 en la pared exterior, oigo a mis espaldas un portazo. El catolicísimo empleado ha cerrado ambas hojas, temiendo algún asomo de violencia callejera, pero no transcurren ni dos segundos para que una de ellas se entreabra y deje ver el atento ojo del polifemo. Otro portazo al girarme. Aprovecho el momento para fijar un segundo manifiesto en esas puertas de madera tan noble, pero tras cortar dos o tres tiras de scott surge de las tinieblas el hijo de Poseidón y, en un arrebato de furia, agarra el papel, lo arruga con muy mala leche y lo tira al suelo. Otro portazo. El fotógrafo hace su trabajo, y el compañero Miguel graba la escena en vídeo. Mientras tanto, la veintena de manifiestos que descansaba bajo el arzobispo de piedra va menguando. Paseantes desocupados y señoras con perrito han descubierto su presencia y los secuestran como atractiva propaganda de rebajas. Al menos, cuando nos damos cuenta, todavía quedan cuatro.

17:00 h.

Nos dirigimos hacia la catedral. Aparece una compañera de las que tampoco creen en dioses, y se lamenta de haber llegado tarde. Vale, tampoco habíamos convocado una manifestación, ¿no?

Las puertas están cerradas, y unos cuantos municipales vigilan las esquinas, pateando la estrecha calle del Micalet de un lado para otro. También hay gente de paseo, no poca. Y dos o tres punkis mirando el cielo. Docenas de palomas ejecutan ritos nupciales. Me aproximo con otro cartelito a la restaurada Puerta de los Apóstoles. Los relieves y las cabezas de clavos no permiten fijación alguna, pero el dintel presenta una superficie adecuada. Ahí lo pego. Dos golpecitos a mi espalda. Cuatro policías con gafas de espejo.

- "Buenas tardes, caballero. ¿Qué está Vd. haciendo?"
- "Buenas tardes, señores. Como pueden ver, colgando aquí un cartel para que el obispo se dé por enterado de nuestra exigencia de excomunión".
- "Pero, hombre, eso no puede ponerse ahí, toda esta fachada es un monumento protegido. Quite eso inmediatamente".
- "Ande, no sea usted así, que un simple celo que no va a afectar a los sillares".
- "Sea lo que sea, aquí está prohibido fijar carteles. Llévese el papel ese y no se busque problemas".
- "Vale, vale. Y, ¿ahí enfrente lo puedo colocar?"
- "Mire, toda la plaza está protegida. Mejor será que se olvide y no busque complicaciones".
- "Buenas tardes, entonces".

Y, con sumo cuidado, retiro el manifiesto herético de bajo los pies de Santiago el Menor y lo enrollo. La compañera atea ha desaparecido bajo tierra. No volvemos a verla.

17:05 h.

A escasos metros está la basílica de la "Virgen de los desamparados", conocida como “la geperudeta”. Algunos todavía recordarán al viejo Alois, cuando el año pasado se encomendó a ella con perfecto acento de alemán de Baviera: “la-che-pe-rhu-dee-ta”. Los palomos prosiguen imperturbables su acoso sexual. Me adentro en el edificio barroco y veo un tablón de anuncios, con el horario de las misas, propaganda variada de la moderna “autofinanciación” de la santa Madre y algunas súplicas de solidaridad para con los negritos hambrientos del África misteriosa. Coloco el mismo manifiesto, que ya tenía los pedacitos de celo adheridos. Salgo fuera. Entran fieles. Miran el papel, sin notar nada extraño. En rojos caracteres latinos se lee: "Actus formalis defectionis ab Ecclesia catholica". El logo de FIdA preside la parte superior. Ni caso, el vulgo entiende poco de latines. Aguardamos alguna reacción, pero el espíritu santo parece ocultar esta evidente blasfemia a las miradas pías de sus adictos. Nos vamos. También el fotógrafo, deseándonos suerte. Se lleva su panfleto, ya que, según nos dice, los periodistas son demasiado vagos como para bajárselo de internet. Es el momento de acudir a las oficinas anexas del obispado, para que nos sellen el escrito dirigido al flamante cardenal García-Gascó.

17:15 h.

Atravesamos de nuevo los dominios de Polifemo. Esta vez hay dos policías esperándonos. Les han llamado por teléfono, asegurándoles que tres individuos andaban buscando gresca y que han tratado de pegar un cartel en el sacrosanto palacio del obispo. Les explicamos, con una sonrisa, que nuestra intención era esa, sí, pero que tras la advertencia del hombrecito acatamos su consejo de colgar en la fachada el papelote, sin más. Naturalmente, del Actus Formalis no quedaba rastro alguno. Nos piden la documentación. Preguntamos si acaso se nos ha denunciado.

- "No, no, tan sólo nos han avisado de que había un problema".
- "Bueno, tanto como un problema... Estamos realizando una acción de protesta, sí, pero dado que vivimos en un Estado laico, nos parece sumamente inocente el colocar un papel en la fachada de la residencia arzobispal. Tan sólo deseamos una simple respuesta de la Iglesia, ya que les dirigimos días atrás este mismo escrito y aún no nos han contestado. Vamos a realizar esta misma iniciativa en varias ciudades".
- "Sí, claro, tiene usted razón, estamos en un Estado laico, pero tengan en cuenta que meterse aquí con un documento que va contra ellos, pues... vamos, que todo tiene sus límites, ¿no?"
- "Por supuesto. Sin embargo, no hemos pretendido abusar de nadie. Se nos aconsejó que colgáramos el escrito en la fachada, que dentro no se podía, lo cual hicimos sin apenas rechistar ni oponer quejas".
- "Saquen sus carnés de identidad, por favor".
- "Sí señor. Aquí los tiene".

Apuntan cuidadosamente nuestros datos en su libretilla. Nos confirman que, en caso de que se presentara una denuncia, se pondrían en contacto con nosotros. Le digo que yo vivo en el campo y que ningún cartero ha acercado jamás la nariz por la esquina de mi casa. Les da lo mismo. Nos preguntan por el tercer individuo.

-"Ah, era un periodista, pero ya se fue".

Nos despiden amablemente. Avanzamos hacia la oficina del registro, a dos manzanas de allí.

17:30 h.

Las puertas están abiertas esta vez. Hay un empleado de pie, con gafas y un jersey a rayas de colores. A su derecha, una ventanilla. Junto a ella, dos puertas de cristal. Detrás, un caballete bien grande con anuncios y fotografías y estampas de santos.

- "Está cerrado", nos dice.
- "Vaya, pues queríamos entregar esta carta para el obispo".
- "Es que aquí solo abrimos al público por las mañanas, de diez y media a una".
- "Coño, qué horario más chulo. ¿Podemos darte a ti el sobre y se lo entregas mañana a la Secretaria del Secretario del Obispo?".
- "Mira, yo puedo hacerlo, pero no te aseguro que le llegue".
- "No importa. Dile por favor que queremos una respuesta".
- "A ver si me van a despedir..."
- "Hombre, tampoco será para tanto. Queremos que nos excomulguen, y eso es gratis".
- "No, si yo lo que quiero es que me despidan. Para la mierda que me pagan..."
- "Oye, ¿puedo poner este Actus Formalis en aquel tablón?" (señalo hacia adentro).
- "Yo no he visto nada, ¿eh?"
- "De acuerdo, yo paso, lo clavo ahí con cuatro chinchetas y nos vamos".
- "Bueno, pero va a durar poco ahí".
- "Ya, es igual".

Casi le damos un abrazo. Le deseamos suerte, nos hace un gesto muy romano, con el pulgar hacia arriba, y emprendemos camino hacia el barrio del Carmen. Dos cafés para comprobar las tomas grabadas. Dos más, para reír un rato. Todo bien, mañana o pasado las colgaremos del Youtube.

18:15 h.

Qué sencillo ha sido todo। El alto clero no se habrá enterado, pero el doméstico Polifemo quizá no duerma del todo tranquilo esta noche. La herejía se ha desencadenado ya. La oscuridad cubre las aceras. Los palomos defecan en la plaza, posiblemente tras haber consumado actos impuros. Casi todo es sexo salvaje en esta ciudad, ahora tan cardenalicia, sin embargo. Incluso parece olerse a esa hora la Formalis Defectionis que reivindicamos. El viernes enviaremos a Ratzinger una versión en alemán. Puede que, así, nos condenen pronto a la hoguera.


29 de noviembre de 2007

PARA NO EQUIVOCARSE

PARA NO EQUIVOCARSE Santiago Marín Arrieta,
Federación Internacional de Ateos (FIdA). 28.11.07

Acercándose la fecha del I Concilio Ateo en Toledo, existe aún el error de considerar que ésta es una acción en contra de la Iglesia católica, a pesar que nuestro lema para el mismo es "El desafío de los fundamentalismos", refiriéndonos a todos ellos sin excepción.

La Federación Atea no es una agrupación española en contra de la ICAR; es un organismo internacional en contra de toda influencia religiosa en la vida civil. Lo que se persigue es reprimir, a nivel mundial, las fuerzas negativas de las agrupaciones religiosas que, a través del terror y del engaño, buscan mantener un poder inmoral sobre los individuos.

Esta influencia se da en todo orden de cosas y en cualquier ámbito. La influencia de la religión en la vida civil es siempre negativa, pues constituye un freno al desarrollo moral e intelectual de las sociedades. Lo hemos visto, hace muy poco, con la decisión de un tribunal islámico que castigó a la victima de una violación con mayor fiereza que a los violadores. Y esto porque su religión, nacida de la mente de un macho chauvinista como Mahoma, así lo exige. Dicha decisión es un atentado contra los Derechos Humanos, contra los derechos de la mujer, contra la dignidad de cualquiera, contra la inteligencia, la moral y la debida compasión que marca la diferencia entre la crueldad incivilizada y la ética de la civilización.

La Iglesia Católica, por su parte, insiste en querer imponer su criterio respecto a asuntos que no le competen, como los experimentos relativos a las células madre. Y resulta paradójico, por no decir completamente ridículo, que hoy se erija en una defensora de la vida a ultranza una institución que torturó y asesinó a cientos de miles con el mayor desparpajo y soberbia.

¿Cómo se puede, además, tomar en consideración y darle validez a la opinión de una organización que durante más de 360 años mantuvo un castigo estúpido en contra de Galileo Galilei, obligándole a retractarse de una verdad evidente simplemente porque la iglesia lo consideraba falso?

Acostumbro a ver los canales dedicados a programas culturales e históricos que se transmiten a través de la televisión por cable. Y siempre me ha llamado la atención la cantidad de documentales dedicados a la "mitología judía", cuyo espíritu y fundamento es completamente equivocado. En todos ellos se expone tácitamente un hecho que es completamente falso: que todo tiene origen en los judíos, que la religión y la historia parte de ellos, que eran superiores a todas las demás culturas.

El hecho es que los judíos fueron un pueblo mediocre e intrascendente para la historia hasta después de la diáspora, cuando al mezclarse con otras culturas y abrir su mente a nuevas alternativas tuvo la oportunidad de desarrollar una inteligencia y una creatividad sin duda superior. Pero antes de eso, mientras permanecieron sumidos en su pequeño territorio y en su pequeña religión, no aportaron absolutamente nada a la humanidad. Ni una obra de arte, ni escultura, ni música, ni arquitectura; apenas algunos libracos plagados de violencia y mitología insana, que dieron origen a otros engendros teológicos que han seguido asfixiando la inteligencia y la moral.

No me cabe duda que se me tildará de antisemita por lo que he dicho; debo declarar que siento una profunda admiración por muchos judíos cuyo aporte artístico e intelectual es indiscutible. No soy antisemita; soy anti-imbéciles, que también los hay entre los judíos. Pero pueden ponerme la etiqueta que quieran, porque eso sólo demuestra la mezquindad mental de quien etiqueta...

No mencionaré ahora, por no alargarme, a los hindúes, los budistas y otras agrupaciones religiosas cuyas hipocresías e idioteces son de la misma envergadura de las mencionadas.

Así es como, casi sin darnos cuenta, vamos siendo sometidos a los fundamentalismos, de una u otra forma, querámoslo o no, a través de los medios y de las discusiones de asuntos civiles. De aquí la importancia de este I Concilio Ateo Mundial de Toledo, donde se dará inicio a la lucha oficial en contra de estas imposturas, de estas mentiras y vulgaridades, de toda esta tontería a la que ya es momento de poner término, si es que queremos seguir avanzando en la vida.

Nuestro desarrollo futuro como humanidad depende dramáticamente de nuestro rechazo a las imposturas religiosas, a su hipocresía y a sus intentos hegemónicos en lo moral e intelectual. Nuestro desarrollo futuro depende dramáticamente de nuestra capacidad de defender nuestra libertad individual y nuestro derecho a la experiencia libre y espontánea. Las religiones jamás han aportado algo útil a la humanidad, nunca. No son sino parásitos que se alimentan de la sangre, el sudor y las lágrimas de los ingenuos y de los "pobres de espíritu".

La única arma de la religión en contra de quienes se le oponen es la amenaza. Ya lo verán ustedes. Sin embargo, como representantes de la razón y la inteligencia, los ateos rechazamos toda forma de violencia, el arma preferida de las religiones, prefiriendo acudir a los argumentos sólidos y contundentes, los peores enemigos de las perversas creencias.

25 de noviembre de 2007

HE SOLICITADO QUE ME EXCOMULGUEN...


...es decir, castigado con una pena justa.
La Federación Internacional de Ateos, ha redactado un documento para solicitar a las altas jerarquías eclesiásticas la excomunión de aquellos de sus miembros que lo soliciten. Apostatar es sumamente difícil (y como dijo anoche un importante cargo de la iglesia en Tele 5, es pecado), así que vamos a ver si por esta vía conseguimos que nos borren de su lista.

El documento, redactado desde la FIdA, y consensuado entre todos sus miembros, que han votado a favor o en contra, y que se han pronunciado para su redacción final, ha sido ya remitido a numerosos organismos de la secta católica.

Yo lo he firmado, y por lo tanto con un poco de suerte seré excomulgado. El texto, en algunos de sus párrafos, puede resultar subido de tono, pero responde a la realidad histórica y actual de la Iglesia católica y del Vaticano. Dado que como se puede leer, determinados comportamientos y expresiones contra la institución, conducen según sus leyes a la excomunión, se ha aprovechado dicha circunstancia, para hacer todavía más viable que nos concedan lo que solicitamos.

Aquí os dejo el documento.



NOTA PRELIMINAR

Fieles a nuestra vocación de guerrilla cultural y a nuestro compromiso con las libertades, los miembros de la Federación Internacional de Ateos (FIdA) queremos iniciar con esta acción un movimiento de protesta y de abandono de las estructuras formales de la Iglesia Católica. Nunca hasta ahora un colectivo había exigido de ésta una declaración formal de condena y excomunión. Las iniciativas de solicitud de apostasía, colectiva o individual, forman parte ya de una oleada creciente que se va extendiendo de modo progresivo por el antiguo orbe católico. Sin embargo, y a pesar de las recientes sentencias judiciales, el proceso de apostasía se ve obstaculizado frecuentemente por los responsables de muchas diócesis, obligando a los solicitantes a un complejo mecanismo legal.

Considerando la necesidad de un nuevo frente, hemos decidido utilizar el propio sistema jurídico de la Secta como instrumento de denuncia. Las afirmaciones que siguen a continuación, y la evidencia de lo que a ojos del alto clero constituye una “falta muy grave”, harán obligatoria, pensamos, una respuesta por su parte.

La emisión de este Manifiesto no implica, como algunos creerán entender, que nos limitemos simplemente a una metodología anticristiana, dejando de lado a otros tipos de fundamentalismo religioso. Por el contrario. Pero cuando se aborda una estrategia de comunicación confluyen diversos factores de oportunidad que deben ser tenidos en cuenta.

Adoptamos aquí como herramienta la reclamación de una “pena justa”, transformando así la condena en privilegio. Utilizada históricamente por la Iglesia católica como una terrible amenaza –no tanto por sus desventajas escatológicas como por el daño social que implicaba-, la pena de excomunión constituye, aún hoy, el castigo máximo aplicado por la Secta. Desvirtuamos, de este modo, sus fantasías, y neutralizamos así el poder mítico e imaginario de sus anatemas.

Las inculpaciones que aquí realizamos no se reducen a hechos e infracciones puntuales, producto de una situación histórica, sino que responden a una actitud mantenida por la Iglesia y sus rectores desde el instante mismo de su fundación.

Sabemos, indudablemente, que este tipo de iniciativas carecen de consecuencias directas en cuanto a las formas de financiación permitidas a las organizaciones religiosas. Que la sangría económica que supone para la ciudadanía la Iglesia católica y sus derivaciones habrá de sanearse mediante la derogación de Concordatos y acuerdos que actúan como claros anacronismos en las sociedades libres. No obstante, estamos seguros de que el virus religioso, tan enraizado todavía en nuestra cultura, puede ser derruido con simples criterios racionales, y que la influencia política y cultural de que disfrutan las ideologías transmitidas como fe serán progresivamente reducidas a medida que los humanos adquieran conciencia de su irrelevancia.

Saludos cordiales,

Francisco Miñarro,
Coordinador de la Federación Internacional de Ateos (FIdA).



MANIFIESTO POR LA EXCOMUNIÓN
Actus formalis defectionis ab Ecclesia catholica

Nosotros, miembros de la Federación Internacional de Ateos, haciendo uso de nuestra plena libertad y con absoluta conciencia del significado y el alcance de nuestra petición, deseamos manifestar al Pontífice romano y a los obispos del mundo, así como a los responsables máximos de la Iglesia católica, y en especial a los de la Congregación para la Doctrina de la Fe, lo siguiente:

Reconocemos en la Iglesia Católica a la corporación más intolerante, homicida y destructiva de cuantas históricamente han existido. Reconocemos en su doctrina una ideología del odio y de la guerra, y un retablo de falsedades, trampas, contradicciones, engaños y ridiculeces erigido con el único fin de anular la inteligencia y denigrar la razón. Reconocemos en la moral cristiana un cloroformo destinado a neutralizar el placer y la imaginación, a hacer de nuestros cuerpos el más cercano enemigo y a trocar la virtud en sumisión. Reconocemos en el Papado a un emisario de la tortura y de la mentira, a una marioneta de los intereses del Estado fascista vaticano. Reconocemos en el alto clero a una banda de parásitos sociales, ávidos de poder y de saqueo. Reconocemos en los fieles católicos a una humanidad engañada, por la que sentimos solidaridad y compasión. Reconocemos en todas las víctimas del terror religioso la prueba definitiva de vuestra culpabilidad.

Y por lo tanto, os acusamos públicamente:

De haber condenado a muerte a millones de individuos, por colaborar con vuestras instrucciones a la expansión del VIH/SIDA. De practicar relaciones simbióticas con toda clase de totalitarismos, de fomentarlos, de justificarlos y de prostituiros ante ellos. De bendecir a los asesinos y a los tiranos. De proclamar santas cruzadas contra las mujeres y los hombres que han dudado de vuestra verdad. De esclavizar a los débiles. De adular a los generales y a los caudillos. De fomentar el odio a los cuerpos, a la felicidad y al placer. De insultar a la inteligencia, y de pretender someterla a vuestra absurda y primitiva teología. De jerarquizar los géneros, las relaciones y los sentimientos, de acuerdo con la moral siniestra que practicáis. De imponer vuestras fobias como sagrados mandamientos. De atacar sistemáticamente las libertades individuales y colectivas. De saquear a los pueblos, sin tregua y con total impunidad, por medio de vuestros acuerdos diplomáticos, de vuestros Concordatos y de vuestras alianzas con el poder político. De traficar con la infancia. De fornicar con ella. De mentir. De abusar. De discriminar. De encubrir a los pederastas. De haber creado la Santa Inquisición. De encender hogueras que todavía no han cesado de arder. De despreciar a la ciencia y al conocimiento. De torturar, de masacrar y de ocultar la verdad histórica. De manipular la memoria colectiva. De perpetuar vuestra ideología inyectándola en las mentes infantiles. Y de instigar, conspirar, falsificar e imponer mediante la violencia vuestro delirio patológico.

Y os recordamos, además:

Que el código de Derecho Canónico que rige las sanciones y faltas en vuestra corporación, reactualizado por el difunto Karol Wojtyla, establece una relación de censuras cuyo objetivo declarado es la prevención y protección de vuestro rebaño de fieles. Que entre estas sanciones destaca, por su especial relevancia, la pena de excomunión. Que se establece dicha pena para los delitos “más graves”, aquellos que la autoridad eclesiástica considera que colocan al sujeto fuera de la comunión con su Iglesia. Que el artículo 1364 § 1 del Código de Derecho Canónico afirma que “el apóstata de la fe, el hereje o el cismático incurren en excomunión latae sententiae”. Que el artículo 1369 establece que “quien, en un espectáculo o reunión públicos, en un escrito divulgado, o de cualquier otro modo por los medios de comunicación social, profiere una blasfemia, atenta gravemente contra las buenas costumbres, injuria la religión o la Iglesia o suscita odio o desprecio contra ellas debe ser castigado con una pena justa”. Que el artículo 1373 explicita que “quien suscita públicamente la aversión o el odio de los súbditos contra la Sede Apostólica o el Ordinario, con el motivo de algún acto de potestad o de ministerio eclesiástico, o induce a los súbditos a desobedecerlos, debe ser castigado con entredicho o con otras penas justas”. Y que el artículo 1374, siendo extremadamente claro en su redacción, sentencia que “quien se inscribe en una asociación que maquina contra la Iglesia debe ser castigado con una pena justa”, y que “quien promueve o dirige esa asociación, ha de ser castigado con entredicho”.

Y por añadidura os informamos de:

Que en los Estatutos de nuestra Federación se definen de forma diáfana los objetivos a los que deseamos dirigirnos, consistentes en denunciar y erradicar la influencia social y cultural ligada a las ideas de “Dios”, del “alma” y de lo “sobrenatural”; en luchar contra la implantación del “hecho religioso” y contra los privilegios económicos y políticos de los que disfrutan la religión y sus instituciones; en la difusión del ateísmo como alternativa racional frente a la superstición religiosa; y en la defensa y expansión del racionalismo y del librepensamiento.

Por lo que exponemos:

Que la frecuente negativa de los miembros de las Conferencias Episcopales a asumir y reconocer el derecho de apostasía, manifestando los dirigentes de ciertas diócesis que el registro de bautismo es una simple anotación histórica no sujeta a la normativa sobre la protección de datos personales, y desarrollando una estrategia jurídica definida por su desobediencia a los tribunales, nos obliga a considerar la exigencia de la excomunión "latae sententiae" declarada para los miembros de nuestra organización que, por motivos sociales o de tradición familiar, fueron incluidos en su infancia en el cómputo de individuos bautizados y, por lo tanto, en el censo estadístico de católicos.

Tras todo lo cual, exigimos, apelando a vuestra presumible coherencia:

Que, en declaración eclesiástica y por oficial escrito, sea emitida CONDENA DE EXCOMUNIÓN PÚBLICA a TODOS los miembros, actuales y futuros, de la Federación Internacional de Ateos, no dejando así duda alguna en cuanto a la negativa absoluta, por nuestra parte, a seguir perteneciendo, en los casos en los que así conste, al cómputo de los fieles de la secta católica.

Rechazamos enérgicamente vuestra doctrina, vuestro culto, vuestra moral y vuestro cuerpo dogmático. Apostatamos de la fe católica (art. 1364). Suscitamos desprecio contra la Iglesia (art. 1369). Inducimos a la desobediencia frente a ella (art. 1373). Y, aún más importante, nos esforzamos en aquello que, según vuestro particular lenguaje, contribuye a “maquinar” contra la Corporación (art. 1374). Es decir, en denunciar, en hacer públicas y en exponer las actividades criminales presentes y pasadas en las que esté involucrado el clero católico, y en iniciar acciones concretas tendentes a destruir la influencia que éste mantiene sobre la cultura, la política y la sociedad.

En Toledo, Sede del I Concilio Ateo, a 22 de noviembre de 2007.
La Asamblea de socios de la Federación Internacional de Ateos (FIdA).

Por representación, Francisco Miñarro, Coordinador.
Entidad inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones del Ministerio del Interior Español, nº nacional 586954. CIF G97756001. Apdo. de Correos nº 44. 46930–Quart de Poblet. Valencia (España).

Nota:

Copias del Manifiesto por la Excomunión en castellano y en latín han sido enviadas a los siguientes individuos y organismos:

Joseph Alois Ratzinger, Alias Benedicto XVI, Papa. Palacio Apostólico, 00120, Ciudad del Vaticano.

Cardenal William Joseph Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (Congregatio pro Doctrina Fidei), Piazza del S. Uffizio, 11, 00193 - Roma, Italia.

Arzobispo Ángelo Amato, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe (Congregatio pro Doctrina Fidei), Piazza del S. Uffizio, 11, 00193 - Roma, Italia.

Conferencia Episcopal Española. Añastro, 1. 28033, Madrid. conferenciaepiscopal@planalfa.es

Cardenal Jorge Mario Bergoglio, Arzobispo de Buenos Aires, Presidente de la Conferencia Episcopal Argentina. Av. Rivadavia 415. C1002AAC. Capital Federal, Argentina. arzobispado@arzbaires.org.ar

Cardenal Francisco Javier Errázuriz Ossa, Presidente de la Conferencia Episcopal Chilena. Echaurren 4, pisos 5 y 6, Santiago. dop@iglesia.cl

Mons. Héctor Miguel Cabrejos Vidarte, Arzobispo Metropolitano de Trujillo. Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana. Jr. Estados Unidos 838 - Jesús María (Lima 11) – Perú. prensa@iglesiacatolica.org.pe

Conferencia Episcopal Mexicana (CEM). webcem@cem.org.mx

Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). celam@celam.org

Conferenza Episcopale Italiana. Circonvallazione Aurelia, 50. 00165, Roma.

Y, de forma individual, a todos los Obispos y Secretarios de las diócesis del Estado Español.

16 de noviembre de 2007

SOBRE LA IGLESIA CATÓLICA: CRITERIOS OBJETIVOS

CRITERIOS “OBJETIVOS”

Francisco Miñarro & Náyade Urrero,
Federación Internacional de Ateos (FIdA)

16.11.07

Decir que el entramado económico de la Iglesia católica española la convierte en uno de los poderes fácticos más influyentes de este país aconfesional no es algo que sorprenda ya a nadie. Señalar que administra capitales que nunca han estado sujetos a una auditoría clara e imparcial tampoco. Y la afirmación de que sus monasterios, catedrales, templos, museos, centros sanitarios, asilos, universidades, orfanatos, guarderías, medios de prensa, empresas de seguros, organismos de inversión inmobiliaria y bursátil, editoriales, colegios o emisoras de radio producen anualmente unos abultados y nada transparentes beneficios terrenales forma ya parte de las resignaciones históricas de nuestro pueblo.

La capacidad de asombro de los españoles está saturada cuando se trata de la vieja Secta. Pero comprobar que su imperio, sus negocios, sus estructuras comerciales y sus inversiones en bolsa se subvencionan descaradamente por parte de gobiernos autonómicos democráticos y supuestamente honestos debería, al menos, suscitar cierto rechazo tanto en los viejos cristianos como en los nuevos descreídos. Y, si además, este tipo de malversaciones millonarias son tildadas de ayudas oficiales a fundaciones humanitarias y desviadas por mafias e intermediarios, aprobadas por Consejeros y Presidentes de la cosa pública y planeadas por Obispos y Vicarios Generales, la exigencia inmediata de justicia debería añadirse al mencionado rechazo.

Diversas organizaciones católicas, como “Mensajeros de la Paz”, “Humanismo y Democracia” o CIPIE son receptoras de enormes traspasos de dinero público. En la última legislatura del gobierno Aznar ya se alzaron diversas voces que denunciaron estas actividades delictivas, cuyo destinatario final son las arcas de la insaciable y santa Iglesia. La existencia de un pacto entre ésta y la derecha española es la causa que justifica una corrupción día a día más evidente, y que se ha concretado, recientemente, en dos de las Comunidades Autónomas manejadas por el Partido Popular.

El Gobierno que preside Esperanza Aguirre sigue subvencionando a ONG’s vinculadas al PP y a los Legionarios de Cristo (1). Según informaba ayer la Cadena Ser, la Fundación CIPIE, actualmente investigada por el Ministerio de Economía y Hacienda y presidida por el antiguo Jefe de Prensa de Aznar, es la organización que más dinero ha recibido de la Comunidad de Madrid durante el año 2007, alrededor de 1.089.000 euros. Una cantidad algo menor (exactamente 1.060.000 euros) fue donada a la IUVE, vinculada a los Legionarios de Cristo. Esperanza Aguirre ha asegurado que tales adjudicaciones obedecen a criterios “objetivos”. Y sin duda es así, dado que el fin declarado de esta última Fundación (integrada en la Red internacional Altius) es “rehumanizar a la sociedad”, lo que sin duda equivale para ellos a “cristianizarla” y a “evangelizarla”. Un proyecto “objetivo” tan ambicioso y preocupante como el de Teodosio el Grande.

Por su parte, la Consellería de Educación de la Generalitat Valenciana destinará en 2008 algo menos de 600.000 euros a la Fundación EIFOR del Opus Dei, en concepto de “ayudas al alumnado de ciclos formativos concertados” (2). Una organización que declara que la dignidad humana proviene de “Dios” (3) recibe así un importe casi equivalente al destinado a toda la red de guarderías infantiles. Y la Ley de Presupuestos que en breve aprobarán les Corts prevé una ayuda a los Seminarios Menores diocesanos de la Iglesia Católica de 1,74 millones de euros.

La nueva campaña publicitaria de la Secta católica se jacta del número de bautizos y matrimonios que sigue contabilizando, y argumenta apoyos a discapacitados, mujeres, niños, ancianos, inmigrantes y marginados para recaudar fondos, apelando a la buena conciencia y a la moral de los ciudadanos. Pero el discurso de la humildad y la pobreza, tan hábilmente utilizado por el clero de todas las épocas, no llega a ocultar del todo –al menos para una parte creciente de la población- el trasfondo de corrupción, de avidez monetaria y de auténtica estafa que los prelados, desde su púlpito, veneran y hacen venerar.

¿No habría llegado finalmente el momento de exigir responsabilidades, de aplicar garantías constitucionales y de derogar Concordatos, Acuerdos y prebendas derivados de la última Cruzada? ¿No habría llegado finalmente el momento de asegurarnos una definitiva separación entre el Estado y la ambiciosa milicia católica?

¿O acaso todavía, y per secula seculorum, las resignaciones y el silencio han de seguir presidiendo nuestra aconfesional e imperfecta cultura democrática?

NOTAS:

1. Cadena Ser, 15.11.07. “Esperanza Aguirre sigue subvencionando a la Fundación del antiguo jefe de prensa de Aznar”.
2. El País, 14.11.07, “El Opus y la escuela infantil se llevan el mismo dinero”.
3. Web de la Fundación EIFOR.

ENLACES:

Web de la FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE ATEOS (FIdA)
Programa del I Concilio Ateo

7 de noviembre de 2007

POR UNA ESCUELA LAICA


RUEDA DE PRENSA

Fecha: Martes, 13 de noviembre de 2007, a las 11.00

Lugar: Sede de CEAPA (Puerta del Sol, 4, 6º A Madrid)

Intervendrán:

-Lola Abelló Planas, presidenta de CEAPA
-Augusto Serrano, presidente de STES-i
-Francisco Delgado, vicepresidente de Europa Laica
-Juanjo López, secretario general del Sindicato de Estudiantes
-Toni Poveda, presidente de la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales
-Loles Dolz, responsable de Educación de Izquierda Unida


Por una sociedad y una escuela laica

Presentación de la campaña para el curso escolar 2007-2008

Las organizaciones que impulsan la campaña "Por una sociedad laica, la religión fuera de la escuela " realizarán una rueda de prensa para presentar las actuaciones que van a desarrollar durante el curso 2007-2008.

Estas organizaciones se unieron en 2002 ante el intento del anterior Gobierno de imponer la asignatura de religión a todo el alumnado. Estas entidades continuarán con el desarrollo de su campaña informativa en los centros educativos y al conjunto de la sociedad, al considerar que no se han logrado sus objetivos fundacionales:

- La derogación de los acuerdos del Estado Español con el Vaticano.
- La salida de la religión del horario lectivo.
- La retirada de los símbolos religiosos de los centros escolares.

El miércoles, 14 de noviembre, a las 19.00 horas, en el Salón de Actos del Ateneo de Madrid (C/ Prado, 21), se celebrará un acto público por una sociedad y una escuela laica, que contará con la intervención de líderes políticos y de personalidades del mundo de la educación y la cultura .

Madrid, 7 de noviembre de 2007
Organizaciones que promueven esta campaña :

Europa Laica / Confederación de Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza (STES-intersindical) / Confederación Española de APAS (CEAPA) / Sindicato de Estudiantes / Izquierda Unida / Confederación General del Trabajo (CGT) / Confederación Estatal de Movimientos de Renovación Pedagógica / ATEUS de Cataluña / Federación Estatal de Lesbianas, Gays, transexuales y Bisexuales (FELGTB) / SOS Racismo / PCE / Juventudes Comunistas / Izquierda Republicana / Unidad Cívica por la República / Foro por la Educación Pública / Los Verdes / Liberación – Amauta / Foro Por Otra Escuela / Lliga per la Laïcitat de Catalunya / Andalucía Laica / Granada Laica / Asociación de Maestros Rosa Sensat / Asociación Pi i Margall por la Educación Pública y Laica / Asociación Galileo de Úbeda / Asociación Cultural Escuela Laica de Valladolid / Asociación Escuela Laica de Albacete / Fundación Escuela Pública de Zaragoza / Colectivo Escuela Laica de Zaragoza / Foro Ciudadano de la Región de Murcia / Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid / Federación de Asociaciones de Vecinos de Valladolid / Club de Amigos de la UNESCO de Madrid / No nos Resignamos / Asociación Manuel Azaña / Plataforma Cultura contra la Guerra / Más Democracia / Espacio Alternativo / USTEC-STEs / Intersindical Alternativa Catalana (IAC) / Enseñantes Asamblearios de Canarias (EA-Canarias) / Asociación REDES de Sevilla /Asociación Laica de Rivas Vaciamadrid / FIDA-Federación Internacional de Ateos / Cullera Laica / Unión de Republicanos de La Isla. San Fernando. Cádiz / Partido Humanista / Trabajadores y Jóvenes por la República / Ateneo Republicano de Valladolid /